
La polémica postulación de Margarita Arellanes para una diputación federal, por la vía plurinominal, por parte de la coalición integrada por Morena, Partido Encuentro Social (PES) y el Partido del Trabajo (PT), fue defendida por el dirigente de éste último partido, Alberto Anaya.
El líder petista afirmó que la exalcaldesa de Monterrey es una víctima de la lucha de poder al interior del Partido Acción Nacional (PAN) en Nuevo León.
“Ella no tiene problema de por medio, no ha sido vinculada a proceso y se encuentra con todos sus derechos a salvo desde el punto de vista legal para ser candidata”, puntualizó Anaya.
Asimismo, Anaya respondió sobre los cuestionamientos que Morena y PES hicieron sobre esta decisión, ante lo cual el dirigente del PT declaró que “entre la clase política no hay santos; ya fuimos al almacén y no encontramos ningún santo”.